sábado, 7 de febrero de 2009

Su nombre era...

La noche anterior fui al parque de mi casa, ese parque que esta dos cuadras hacia arriba, un parque que es muy especial para mí, un parque donde aún se pueden sentir viejos recuerdos, amistades que se formaron, tardes que se consumieron bajo el sol y con un balón de futbol, bromas que nos causaron mucha risa y que ahora apenas si recordamos, historias de viejos amores que pasaron a la historia, problemas familiares, y pilares de sueños que se estaban formando, son algunas de las cosas, que si se presta mucha atención, aun se alcanzan a sentir en esa atmosfera.

Me senté en una de las bancas verdes a lado de la pequeña cancha de futbol, y me quede observándola, cuando de pronto llego un joven muy delgado con un balón de futbol, hasta ese momento me di cuenta que otra vez había porterias de futbol, las ultimas las quitaron hace como dos años o tres, el muchacho puso el balón en el piso y empezó a tirar a la portería, algunos balones iban a gol pero otros muchos iban bastante desviados y el joven recogía el balón y seguía intentando, yo lo observaba, pero después de un rato deje de prestarle atención.

De pronto y sin darme cuenta, el joven se sentó a mi lado, volteé a verlo y se estaba abrochando las agujetas de sus tenis, tenía unos tenis rojos con una gran paloma nike blanca, unos shorts cafés y una camisa roja de la selección de futbol de Portugal, su cabello era ondulado y algo esponjado, tendría unos 15 o 16 años, y solo se me quedo viendo, después de un silencio el me dijo:

- ¿Y cómo va todo?
- Disculpa, ¿te conozco? Le respondí
- Claro que me conoces, ¿cómo va todo? Parecía insistir mucho en la pregunta
- No, la verdad no sé quién eres. No pensaba responderle esa pregunta a ese completo desconocido.
- ¿Cómo que no sabes quién soy yo? Me pregunto en tono algo molesto.

Lo mire fijamente a los ojos, tenía una mirada extraña, diferente, casi pude sentir que había mucho dolor e impotencia ahí adentro.





- Ni siquiera te estoy pidiendo detalles, ni que me cuentes que ha pasado, solo dime ¿cómo va todo?, ¿cómo va tu vida? Sonaba desesperado. El joven miro la hora, parecía que tenía que irse, entonces decidí responderle.

- Las cosas son difíciles, como acostumbran a serlo, pero a pesar de todo, estoy bien, estoy tranquilo, he sabido sobreponerme a la adversidad ya que tengo motivos por los cuales sentirme especial, sentirme querido, y sobre todo sentirme feliz.

El joven escuchaba y miraba con atención, de una manera sorprendente, jamás había visto a alguien poner tanta atención a mis palabras, y escucharlas con tanto detalle, dentro de su mente repetía palabra por palabra lo que yo le decía, como para no olvidarlas

Me regalo una sonrisa, una sonrisa gigante, inmensamente bella, podría jurar, que hacía ya tanto tiempo que él no sonreía, agarro su balón y se marcho. Caminaba cuadras hacia abajo, yo lo miraba, y aún podía sentir su alegría, vi como su mano pasó por su rostro, tal vez se limpio un par de lágrimas, lágrimas de felicidad.


Mientras la silueta del joven se hacía más y más pequeña, instantáneamente, como un rayo de luz que atraviesa la ventana, adivine quien era ese joven, y antes de mencionar su nombre recordé aquel día hace varios años en que me dije, desearía viajar al futuro y encontrarme conmigo mismo en el justo momento en que a pesar de todo me encuentre bien, en el momento que sea feliz.


Entonces me alegre por él, su nombre era... Miguel.

8 comentarios:

brenn dijo...

Hoy estaba recordando cuando te conocí, a ti y a todos. Ya sabes.
Te quiero.

Ángel L. M. dijo...

.........


genial

antonio dijo...

Suena bonito
GRacias

elichapa dijo...

muy bueno enserio
me gustan tus historias
son muy interesantes
y esta me ha gustado mucho.
gracias por la felicitacion.

Enserio este me gusto, hasta me puse a pensar en la plaza de mi casa y mis recuerdos.

María Ayala dijo...

Miguel:

Interesante, mucho muy interesante tu narrativa, y me gusta, tienes una manera de escribir que transportas al lector a ese lugar preciso de donde nacen tus relatos y eso es bueno.

Un día me dijeron, cuando presenté un ensayo de novela: "Si logras atrapar al lector en los primeros 30 renglones, tendrás éxito como escritora” y yo agrego además lo siguiente: pero lo importante es que la táctica además de la técnica que se aplique para atrapar en 30 renglones, tiene que ser la misma para atrapar hasta el final...no es fácil ¿verdad? pero la experiencia es agradable conforme se va logrando el objetivo…tienes madera y la gran ventaja del tiempo a tu favor, así que échale ganas, que además de llegar a ser un gran profesionista se puede también ser buen escritor.

Me encantó tu página, gracias por invitarme a visitarte, ha sido un placer enorme para mí y pues, ojalá que continuemos imanados por esta fuerza tan hermosa que es la escritura. Ahora yo te invito para que visites mi blog “mis manos te hablan” http://mismanostehablan.blogspot.com/ ahí hay de todo un poco, fragmentos de novela, relfexiones, poemas y artículos que escribí en la Revista Oficio el año pasado.

Mi más sincera felicitación Miguel, aún estoy atrapada en tu blog, voy a degustarlo como se degusta un buen vino.

Saludos,

María

P.D. ¡Ah! el tener 60 años, no me etiqueta para que me hablen de usted, mi alma no tiene edad...jajajaja así que rompe ese hielo que no me gusta el frío, jaja,
abrazos.

Isaías dijo...

Eaa viejo ya se lee mucho tu blog.

oye, Portugal?? y la de México donde quedo?



Muy buena la historia, feliz a pesar de todo eh? Que bueno.

Que andes de lo mejor, y haber cuando nos vamos por unos perrosos alla al cerro.

Saludos

Isaías

brenn dijo...

Feliz día de San Valentín!
Las pizzas te esperan jaja (:
Que estés de lo mejor!

María Ayala dijo...

Holisssss Miguelll, sólo pasé para saludarte y desearte un fin de semana bien "agustín", un abrazo desde acáaaa, cuídate,

María